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25ta Sesión de Círculo de Lectura: Masculinidades

Tuvimos nuestra 25ta sesión de nuestro Masculinidades - Círculo de Lectura y 11va sesión en línea (por la situación del covid19) el día de ayer, miércoles 05 de agosto de 2020 vía remota. 📚

Leímos el Capítulo 2 "Una ruptura epistemológica con el feminismo occidental", el Capítulo 3 "¡¡Ahora es cuando!!" y las Conclusiones del libro "Hilando Fino desde el Feminismo Comunitario" de Julieta Paredes.📲📖


Realizamos nuestra comprensión y reflexión entorno a las siguientes preguntas:

Julieta Paredes comenta que el feminismo de occidente responde a las necesidades de las mujeres en su propia sociedad, y que, al instaurarse en el mundo de relaciones coloniales, imperialistas y trans-nacionales, se vuelven hegemónicas e invisibilizan así otras realidades y aportes. Del lado de las masculinidades, ¿podemos identificar un discurso hegemónico que invisibilice otras realidades? ¿Cómo podemos contrarrestarlo y ampliar hacia la pluralidad y hacia el análisis crítico de la masculinidad? Un discurso hegemónico puede ser el de las “nuevas masculinidades”, “masculinidades alternativas”, “masculinidades positivas” o “masculinidades disidentes”, las cuales atienden de manera superficial el machismo y no consideran un análisis decolonial e interseccional.

La definición que realiza Julieta Paredes del feminismo es “feminismo es la lucha y Ia propuesta política de vida de cualquier mujer en cualquier lugar del mundo, en cualquier etapa de la historia que se haya rebelado ante el patriarcado que la oprime.” ¿Qué particularidades encontramos en la definición? ¿Y, qué similitudes y diferencias hay con la definición occidental de la búsqueda por la igualdad/equidad de género?

¿Cómo podemos repensar nuestra posición como sujetos masculinos y masculinizados con esta definición? ¿Cómo amplía la lucha que a nosotros nos corresponde con respecto al patriarcado?

Julieta Paredes hace una crítica al feminismo de la igualdad y al de la diferencia al comentar que “no queremos pensarnos frente a los hombres, sino pensarnos mujeres y hombres en relación a la comunidad.” ¿Por qué resulta problemático pensar tu propia categoría política sexo-genérica frente a otra?

¿Qué es el “chacha-warmi”? ¿Y, por qué no es planteado como el punto de partida? Es la complementariedad hombre-mujer. Y no es planteado como punto de partida porque no reconoce la situación real de las mujeres indígenas, no incorpora la denuncia de género en la comunidad y naturaliza la discriminación. La complementariedad del chacha-warmi es planteada de manera jerárquica y vertical, los hombres arriba y privilegiados, las mujeres abajo y subordinadas.

El par complementario del feminismo comunitario apunta a replantearlo en mujer-hombre “warmi-chacha”, que recupera el par complementario horizontal, sin jerarquías, armónico y recíproco, par de presencia, existencia representación y decisión. ¿Qué similitudes y diferencias tiene con la idea occidental de igualdad/equidad de género?

Julieta comenta que la comunidad es el punto de partida y el punto de llegada para la reconceptualización del “warmi-chacha”. ¿Qué es la comunidad? ¿Cómo es conceptualizada en el libro? Es una propuesta de comunidad que abarca en su comprensión a todas las comunidades. Es comprender que de todo grupo humano podemos hacer y construir comunidades. Y es una propuesta alternativa a la sociedad individualista.

La comunidad está constituida por mujeres y hombres como dos mitades imprescindibles, complementarias, no jerárquicas, recíprocas y autónomas una de la otra. Mas, no significa heterosexualidad obligatoria, ni familia.

El par mujer-hombre es un reconocimiento de la alteridad inicial, comienza la lectura de las diferencias y diversidades en la humanidad. La comunidad no es un gueto, ni una reserva, es una comunidad viva que se mueve y se proyecta construyendo también complementariedades no jerárquicas, reciprocidades y autonomías con otras comunidades.

¿Por qué es importante el reconocimiento de la alteridad? Debido a que al reconocer que la comunidad está compuesta por mujeres y por hombres, trae consigo una redistribución de los beneficios del trabajo y la producción en partes iguales.


Los campos de acción y lucha que establece Julieta Paredes son el cuerpo, el espacio, el tiempo, el movimiento y la memoria.

Cuerpo

El cuerpo es la forma de existir de cada ser humana/o, el cuerpo que cada una y cada uno tiene, nos ubica en el mundo y en las relaciones sociales que el mundo ha construido antes que lleguemos a él

Nuestros cuerpos son capaces de entablar diferentes relaciones como las de amistad, de amor, de erotismo, relaciones con la naturaleza, la transcendencia, el conocimiento, la producción. Pero de todas las relaciones que nuestros cuerpos establecen, hay unas que condicionan nuestras vidas y nuestro existir de una manera muy negativa y buscan destruirnos; esas son las relaciones de poder.

Nuestros cuerpos en otros de sus atributos tienen una existencia individual y colectiva al mismo tiempo y se desenvuelven en tres ámbitos: la cotidianeidad, la propia biografía y la historia de nuestros pueblos.

Sería óptimo que pudiéramos construir estas imágenes de nuestros cuerpos en libertad, en respeto, en afectos y complementariedades, pero no es así, vienen cargadas de machismo, racismo y clasismo porque el mundo al que llegamos así lo construyó, pero a la vez nosotrxs lo estamos cambiando.

Julieta Paredes comenta que, para descolonizar el concepto y el sentimiento del cuerpo, hay que descolonizarnos de esa concepción escindida y esquizofrénica del alma por un lado y cuerpo por otro; que es lo que ha planteado la colonia.

¿Qué descuidos hemos tenido, como sujetos masculinos y masculinizados, de nuestro cuerpo? ¿Cómo influye el mandato de la masculinidad en esos descuidos? ¿Qué podemos hacer para cuidar nuestros cuerpos y para reparar los descuidos que hemos tenido?

Con respecto a las formas de explotación que históricamente se han ejercido por parte de los hombres sobre el cuerpo de las mujeres, ¿qué formas de explotación identificamos?

¿Nosotros hemos visto pornografía? ¿Hemos pagado por servicios sexuales? ¿Hemos consumido mercadotecnia o material comunicacional que objetualizan los cuerpos de las mujeres? ¿Hemos sacado provecho del trabajo no remunerado de las mujeres, de las tareas del hogar, de los cuidados? ¿Ha habido un cambio en mis acciones y actitudes a lo largo del tiempo sobre estos temas? ¿Cómo podemos activamente desarticular la explotación de los cuerpos de las mujeres desde nuestra posición de sujetos masculinos y masculinizados?

Espacio

Se comprende al espacio como un campo vital para que el cuerpo se desarrolle. Es donde la vida se mueve y se promueve.

Hay lugares para el desarrollo de la vida de la persona y lugares de producción y de sustento diario.

El espacio comprende lo tangible y lo intangible. Así como, al paisaje y la geografía.

Además, se comenta que se tienen dos envolventes que tratan de abrazar e incluir todo lo que propicie la vida, y que además nos dan dimensiones respecto a dónde se localiza la comunidad, desde dónde nos hablan ellas y ellos y desde dónde estamos hablando nosotrxs con la comunidad. La envolvente vertical recoge 3 lugares, el Arriba, Alax pacha, el Aquí, Aka pacha, y el Abajo, Manqha pacha.

La envolvente vertical nos habla de la complementariedad y la reciprocidad con la Madre Tierra y el Cosmos, nos confronta con las responsabilidades que como comunidades Aquí tenemos, respecto a su armonía y equilibrio.

La envolvente horizontal recoge la extensión de la tierra y el territorio de la comunidad hasta los límites. Es aquí donde va a tomar sentido la comunidad.

¿Qué relación hemos tenido, como sujetos masculinos y masculinizados, con el Cosmos y con la Madre Tierra? ¿Qué relación hemos tenido con nuestras comunidades?

Tiempo

El tiempo es una condición para la vida, porque la vida para las personas no es atemporal. La vida corre gracias al movimiento de la naturaleza y los actos conscientes, es sentida y percibida como tiempo.

La medida del tiempo nos confronta y conflictúa, nos dice que no somos eternxs y que un día moriremos, tomar conciencia de nuestros tiempos va abriendo espacios para producir procesos de transformación de nuestra cotidianeidad y nuestra propia historia.

En la dimensión de la categoría tiempo, se comprende el concepto de cotidianeidad como un movimiento cíclico sin el cual la vida no podría subsistir.

Desde la lógica patriarcal, se suele anteponer lo cotidiano como secundario, aburrido y sin trascendencia, entonces se le asigna a la mujer. En vez, lo histórico es considerado lo trascendente e importante, entonces se le asigna al varón.

¿En nuestras comunidades (ámbitos, familiar, laboral, político, romántico, de amistad) quiénes dedican su tiempo a actividades patriarcalmente importantes y quiénes a actividades patriarcalmente no importantes? ¿Existe alguna revalorización de ese tiempo invertido? ¿Qué podemos hacer para darle valor a ese tiempo, que desde la visión patriarcal no es importante? Por ejemplo, se podría dedicar tiempo a ejercer esas actividades “no importantes”. Tomarse el tiempo para realizar ciertas cosas es darles importancia.

Movimiento

El movimiento es una de las propiedades de la vida que se garantiza a sí misma la subsistencia, construyendo organización y propuestas sociales. El movimiento nos permite construir un cuerpo social, un cuerpo común que lucha por vivir y vivir bien. Si algo tiene vida se mueve, si algo se mueve tiene vida.

Esta categoría política nos va a permitir apropiarnos de los sueños y responsabilizarnos de nuestras acciones políticas.

Además, lleva en su seno algo mucho más importante que lo define en el camino, y estos son los procesos que se dan en medio.

También, es necesario hablar del movimiento en su contenido relacional y no sólo cerrado.

¿Cómo podemos hacerle para que nuestros movimientos de masculinidades los libremos de discriminaciones, como el machismo, el clasismo y el racismo?

Memoria

La memoria se entiende como las raíces de las cuales venimos, que son únicas, son propias de aquí, es toda esa fuerza y energía que construye nuestra identidad desde antes de que nacemos. Es la memoria que nos enlaza con nuestrxs antepasadxs, es esa forma de la vida que se ha dado en estas tierras que es irrepetible.

La memoria nos habla de dónde venimos, qué problemas, qué luchas se dieron en medio, cómo estamos donde estamos.

¿En nuestros procesos de memoria, por ejemplo de lectura, hemos leído y hecho memoria de un sujeto político en específico, el hegemónico hombre-blanco-adinerado, o lo hemos ampliado? ¿Ha cambiado este proceso de hacer memoria en nosotros a lo largo del tiempo? ¿Qué podemos realizar para que desde nuestra cotidianeidad se repliquen la mayor cantidad de saberes y no sólo unos cuantos que son hegemónicos?

¿Cómo aseguramos realizar procesos de memoria individual y colectiva que nos iluminen en nuestros caminos actuales?

🤯💥


Les agradecemos mucho por asistir, seguiremos habilitando estos espacios para poder seguir reflexionando y detonando masculinidades libres de violencia.✨


Amigo, si tú estás interesado, publicamos nuestras sesiones en Masculinidades - Círculo de Lectura👈 para que puedas acompañarnos.👍


Nota: No hubo fotos de esta sesión por haber sido realizada de manera virtual.


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No podemos negar que existe un mandato hegemónico de la masculinidad. Aquí vamos a buscar desafiarlo y aprender nuevas formas de ser.

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